BIODIVERSIDAD


Con lo poco que queda de selva en México, los jaguares se pierden ante el avance de la presión humana. Los ejemplares que quedan son unos cuantos y un mal día, sin que nadie lo note, habrá desaparecido el último detrás de las cortinas de ramas y malezas; se irán por la sombra, como fantasmas.

Ése es el destino que espera a los numerosos animales clasificados en peligro de extinción, situación que viven lamentablemente 11 167 especies de animales y vegetales en el entorno mundial, según señala la Lista Roja de la Unión Mundial para la Naturaleza, UICN. La institución advierte en su último recuento que “muchas especies están disminuyendo a niveles de población críticos”, y subraya que “la pérdida de la diversidad biológica es una de las crisis más apremiantes del mundo”.

La preocupación sobre el estado de los recursos aumenta del naranja al rojo. En México muchos animales, además del jaguar, se encuentran en la línea de peligro. Es preciso hacer un inventario frecuente de la cantidad de especies amenazadas y medir la dramática velocidad que está adquiriendo el ritmo de extinción.

En México otro pájaro, el hermoso carpintero imperial (Campephilus imperialis) salió de escena con menos dramatismo, pero, como todas las pérdidas, dejó un hueco difícil de llenar. Era el carpintero más grande del mundo, de 51 a 56 cm de largo. Los machos ostentaban una llamativa cresta roja que terminaba en punta, mientras las hembras una cresta negra que se curvaba hacia delante. Su último registro fue en Durango en 1956. Aunque la fecha de extinción no es tan precisa; se estima que ocurrió entre 1946 y 1965.

Pero, no todos los casos históricos deben anotarse en el renglón de las pérdidas. Hasta la fecha se hacen esfuerzos para impedir que desaparezca el lobo gris americano (Canis lupus Bailey), que en la actualidad sólo existe en cautiverio. Como parte de un programa para preservarlo creado en 1980 entre Estados Unidos y México, se pueden ubicar 200 descendientes de cuatro individuos fundadores.

Entre los mamíferos en peligro de extinción se destacan:

•El oso hormiguero, brazo fuerte, chupamiel (Tamandúa mexicana), que vive en las zonas tropicales desde Michoacán en la vertiente del Pacífico y la Huasteca potosina en la vertiente del golfo hasta Chiapas y la península de Yucatán. Habita los bosques tropicales y mesófilo de montaña, y los manglares.

•El armadillo de cola desnuda (Cabassous centralis), que se encuentra exclusivamente en las zonas de acahuales y pastizales de la Selva Lacandona de Chiapas.

•El multicitado jaguar (Pantera onca), que habita en los planos costeros y en las áreas montañosas a lo largo de ambas vertientes desde el sur de Sinaloa y el centro de Tamaulipas hacia el sur y el sureste por el istmo de Tehuantepec hasta la península de Yucatán. Se puede hallar en manglares, el matorral xerófilo y en los bosques tropical, mesófilo de montaña, espinoso, y el de coníferas y encinos.

•El manatí (Trichechus manatus), que se encuentra en los estados de Tamaulipas, Veracruz, Tabasco, Campeche, Yucatán, Quintana Roo y Chiapas. Vive en ríos, arroyos, lagunas, cenotes costeros y marinos, caletas y bahías adyacentes al mar.

•El mono araña (Ateles Geoffrey), que puede ubicarse en los bosques tropicales, selvas altas y medianas de Veracruz, los manglares de Chiapas, en las zonas de selva baja y en los petenes en Yucatán.

•El mono aullador o saraguato (Aloutta pigra), que habita desde la península de Yucatán hasta Belice y Guatemala; vive en el bosque tropical perennifolio, incluye selvas lluviosas, bosques de galería y bosques mesófilos.

•El mono aullador o saraguato (Aloutta palliata), que habita en México desde Los Tuxtlas, en Veracruz, hasta la Sierra de Santa Marta en Chiapas y cerca de Juchitán, Oaxaca.

•El ocelote (Leopardos parda lis), distribuido a lo largo de las planicies costeras del Pacífico y del Golfo de México, desde el estado de Sinaloa y Tamaulipas hacia el sur, incluso en la península de Yucatán.

Foto: Manuel Grosselet / Banco de Imágenes CONABIO•El perro llanero mexicano o perrito de la pradera (Cynomys mexicanus), una especie endémica correspondiente a una pequeña región de valles y pastizales de la montaña ubicada entre los límites de los estados de Coahuila, Nuevo León, San Luis Potosí y Zacatecas.

•El teporingo (Romerolagus diazi), correspondiente a una especie endémica sólo localizada en las laderas de las montañas del sur y sureste del Valle de México y en el Nevado de Toluca. Habita bosques y zacatonales subalpinos y alpinos a los 3 000 mil a 4 300 m de altura.

•El tigrillo (Leopardus wiedii), que se distribuye en las zonas costeras del Pacífico y del Golfo de México desde Sinaloa y Tamaulipas hacia el sur y en la península de Yucatán. Se localiza en el bosque tropical, en manglares y en el mesófilo.

•La vaquita marina (Phocoena sinus), endémica de México, vive en el Golfo de California.

Entre las aves están el águila arpía (Harpia harpyja), el águila cabeza blanca (Haliaeetus leucocephalus), la grulla blanca (Grus americana), la chara garganta blanca (Cyanolyca mirabilis), la cigüeña jabirú (Kabiru mycteria), la cotorra serrana occidental (Rhynchopsitta pachyrhyncha), la guacamaya roja (Ara macao), la guacamaya verde (Ara militaris), el halcón peregrino (Falco peregrinus), el loro cabeza amarilla (Amazona oratrix), el pato real (Cairina moschata), el pavón (Oreophasis derbianus) y el quetzal (Pharomachrus mocinno).

Las tortugas, por su lado, enfrentan en las playas mexicanas todo tipo de riesgos que las llevan a la orilla de la extinción. Entre ellas se encuentran la tortuga marina cauama (Caretta caretta); la tortuga marina verde del Pacífico o tortuga prieta (Chelonia agassizi); la tortuga marina verde del Atlántico o tortuga blanca (Chelonia mydas); la tortuga almizclera chopontil (Claudius angustatus); la tortuga rivereña centroamericana o tortuga blanca (Dermatemys mawii); la tortuga marina laúd (Dermochelys coriasea); la tortuga marina de carey (Eretmochelys imbricata); la galápago de Mapimí (Gopherus flavomarginatus); la tortuga marina escamosa del Atlántico o tortuga lora (Lepidochelys kempi); y la tortuga golfina escamosa del Pacífico (Lepidochelys olivacea).